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DESCUBRIENDO LAS CATEGORÍAS: Donación

Descubiertas las categorías: gastos necesarios, ocio, ahorro, formación e inversión, hoy reflexionaremos sobre la donación.

Antes de analizar el concepto, os animamos a que te plantees las siguientes preguntas:

¿Qué significa para ti donar? ¿Cuál es la creencia asociada a la donación? ¿Vives la donación como una acción fortalecedora en tu vida o, directa o indirectamente te limita o te genera indiferencia?

Sea cual sea la respuesta, la información que extraigamos de nuestras preguntas nos van a permitir adentrarnos en nuestro interior indicándonos qué papel representa la donación en nuestra vida financiera.

Desde un punto de vista etimológico, donar viene del latín donare (dar). Por tanto, por donación entenderíamos la acción y efecto de donar. Según la Real Academia Española (RAE), donar significa: traspasar graciosamente (con gratuidad) a otra persona algo o el derecho que sobre ello tiene.

Por lo tanto, la RAE introduce un concepto muy interesante en la acción de donar, la gratuidad. De esta manera, se complementa la definición etimológica de la palabra al matizar que la acción de dar se realiza gratuitamente, por gratitud, a cambio de nada.

En este punto, la cuestión que podríamos plantearnos es, ¿se puede dar algo por gratitud, sin recibir nada a cambio?

Desde el punto de vista de las categorías anteriores, podemos asociar que al destinar dinero a la categoría de gastos necesarios, atiendo mis necesidades vitales. Al destinar dinero a la categoría de ocio, atiendo mis necesidades sociales y de disfrute. Al destinar dinero a la categoría de ahorro, atiendo mi seguridad económica. Al destinar dinero a la categoría de formación, atiendo mis inquietudes intelectuales y de conocimiento. Y, al destinar dinero a la categoría de inversión, atiendo una expectativa de búsqueda de rentabilidad. Sin embargo, pensamos que la donación no conlleva contraprestación alguna…

¿Realmente se puede dar sin recibir? ¿Es posible dar sin recibir contraprestación material alguna?

Para que valoremos qué se puede recibir, os dejamos el link de un video “El poder de la sonrisa” en el que la protagonista cuenta su experiencia como voluntaria y cómo esta circunstancia fue el motor para fundar y dirigir Pallapupas (https://www.youtube.com/watch?v=JOvMr_OxtjA)

Una vez reflexionado si es posible dar sin recibir, cabría preguntarnos:

¿Por qué acudir a la donación en lugar de hacer voluntariado?

Nuestra respuesta sería… y, ¿por qué no sumar ambas acciones?

La donación, a diferencia del voluntariado, permite expandir la idea a pesar de que la persona no esté físicamente involucrada en ella. Sin embargo, es posible que sobrevuele en nuestra conciencia la dificultad para confiar en las personas que gestionan este tipo de instituciones sin ánimo de lucro.

En este punto, nos reafirmamos en lo dicho en el post “Oxfam y MSF, apagar o encender la luz de la bondad”. La vida, como punto de inflexión, nos confronta con este tipo de situaciones para que tomemos una decisión: protegernos y preocuparnos para que no nos vuelvan a hacer daño o, abrirnos a la comprensión para mantener el compromiso con nosotros mismos a pesar de las circunstancias (que en ningún caso controlamos). Tomar una u otra alternativa nos permitirá apagar o encender la luz de la bondad del ser humano en la oscuridad de las sombras que le rodean.

En todo caso, como seres humanos podemos decidir si queremos aprender a odiar o a amar. Por ello, conocer lo censurable y a pesar de eso mantenernos firmes, es un peldaño más en la escalera que nos permite acercarnos a la grandeza de nuestro corazón.

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24 marzo, 2018 REFLEXIONES
2 Comentarios
  1. Muy bien redactado, yo recopilaria estos textos y los publicaria tambien en papel, para que lean los que no tienen intermet,

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