Blog

DESCUBRIENDO EL DINERO: ¿Nos une o nos separa?

¿Qué entendemos cada uno de nosotros por dinero?

Desde nuestro punto de vista, cuando una persona habla de su relación con el dinero, habla de la forma en que percibe una idea. Expresa una red de creencias basadas en su propia experiencia y condicionada por sus circunstancias familiares, sociales, políticas o geográficas. Por este motivo, hablar de dinero implica desvelar nuestra propia naturaleza humana, lo que, en muchos casos, hace que el dinero se convierta en un tabú o en un motivo de confrontación interpersonal.

Sin embargo, en esencia, el dinero es tan sólo una idea creada por el ser humano. Una idea que permite hacer tangible lo intangible. Una idea que originalmente se materializó para hacer frente a un problema instintivo generado por la existencia humana: la necesidad de sobrevivir.

A lo largo de la historia, el dinero ha adquirido varias formas, algunas de ellas conviven a día de hoy: el trueque, con la aparición de la agricultura y la ganadería, pasando por los metales preciosos, el papel moneda hasta la llegada del dinero electrónico.

No obstante, el éxito del dinero no se debe únicamente a que resuelve, en parte, el problema de la supervivencia humana sino que se plantea también como solución a un problema humano más trascendental: el anhelo del ser humano a vivir conectado con su propia unidad. Así, el dinero, como idea, tiene por objeto servir de instrumento de intercambio y relación.

Así, a lo largo de nuestra vida, cada uno de nosotros hemos decidido seguir una dirección. Al decidir, hemos priorizado dar pasos en un camino determinado, excluyendo, por tanto, el resto de opciones posibles. Sin embargo, en un momento determinado de nuestro camino, aparecen necesidades que no podemos colmar por nosotros mismos. Por ello, necesitamos acudir a otras personas que, al elegir un camino diferente, han desarrollado el conocimiento necesario como para poder ayudarnos a satisfacer aquello que nosotros, por nosotros mismos, no podemos.

Conclusión

En este punto, el dinero es un puente que nos va a facilitar la conexión interpersonal. No obstante, cómo llevemos a cabo esa conexión depende de nosotros. En el proceso, podemos aprender a admirar, valorar y comprender el camino del otro o identificarnos con la exigencia, la envidia o la crítica con el fin último de priorizar nuestro deseo de sentirnos especiales. En ambos casos, la repercusión de nuestra decisión será directa: nos mostrará la forma en la que nos relacionamos con nosotros mismos y, por ende, cuan próximo o lejano está nuestro camino del anhelo humano de vivir conectado con nuestra propia unidad.

¿Quieres comenzar a ser tú mismo a través de la Consciencia Financiera? Descarga gratuitamente nuestro Ebook
7 abril, 2018 REFLEXIONES

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.